|
|
Publicado el
7 de Agosto, 2006, 21:34
|
Publicado el
5 de Agosto, 2006, 0:17
4 de
agosto.
Sigo con el
agujero.
El 5 y 6 son sábado y
domingo.
Seguiré el día 7 con el
agujero.
15 de febrero de
2015.
El: Cariño!...estaba mirando nuestro
agujero del techo y pensaba…recuerdas el día que vinieron a
hacerlo?
Ella: claro…acabábamos de comprarnos
la casa y estábamos con toda la ilusión del mundo!
El: la verdad es que hicieron un
gran trabajo. Ni siquiera lo habíamos pedido y además tuvieron el detalle de no
cobrarnos nada.
Ella: entiendo la rabia y la envidia
de nuestros vecinos por no tener uno igual.
|
|
Publicado el
3 de Agosto, 2006, 22:36
Sigo con el agujero en el salón. Dos días.
|
|
Publicado el
1 de Agosto, 2006, 19:30
|
Bueno, pues ... ya está hecho. Oficialmente tengo una señora gotera en mi salón. Y ... no es una gotera cualquiera, no: es una "verdadera filtración"; de las que caen por la pared, chorreándo, empándola, dejándola toda húmeda. Vamos, que en cualquier otro lugar, situación y con otros protagonistas es la noche perfecta.
Pero ... no, ha sido durante el día, y hablamos de mi pared, mi techo, mi baño y el agua del ayuntamiento.
Claro, para no faltar a la costumbre, lo primero que he hecho ha sido llamar a mi constructora. Y ... para no faltar a la costumbre, pues no me han hecho ni puto caso. Bueno, seamos sinceros, sí me han hecho caso, pero me lo han hecho para no hacérmelo. Un buen lío, ¿verdad?. Efectivamente, eso es lo que pretendían. Que me perdiera en esos vericuetos de: "te hago caso, pero sé que no te lo hago, que sólo lo hago para que tú creas que lo hago, pero yo sé que no lo hago, y aunque yo sé que tú sabes .... ". ¡Aaaahhhhhhhhhh!
Y ... lo han conseguido. Sé que no debería haberles permitido esa pequeña victoria, pero ... me he perdido. Entre todos esos caminos y recovecos, ya no sabía por dónde andaba. Y al final he perdido la ecuanimidad en el tono y he usado tacos y gritos.
No me sabe mal por ellos, todo lo contrario. No podía permitir que me hicieran tragar ruedas de molino (ver post del 25 de Julio: La cara de idiota), ni que volvieran a intentar hacerme creer que era idiota.
El agua estaba chorreando por una de las paredes de mi salón, manchándome los sofás nuevos, recién estrenados.
A primera hora de la tarde ha aparecido por mi casa ... tachán, tachán, tachán .... UN FONTANERO. Sí señor, todo un fontanero; de los de verdad. De los que te abren el techo del salón y te dicen: "Uyyyy, pues la avería va a estar arriba, y vamos a tener que romper también el baño".
Gracias, gracias, gracias. No sé cómo agradecer a mi constructora y al fontanero que ya no tengo gotera, pero tengo un agujero en el salón.
Mañana me rompen el baño.
|
|
Publicado el
30 de Julio, 2006, 16:54
|
En el post anterior comentaba el problema de mi humedad antigua.
Efectivamente, vinieron y me pintaron el cachito donde estaba esa "humedad que no es humedad porque es antigua". Cuando vino el albañil con el pintor me hice una pequeña apuesta de un almuerzo.
Mi apuesta era que la humedad volvía a aparecer. La apuesta de él era que no, que como era antigua ya no aparecía.
Bueno, pues cuál no sería mi sorpresa cuando ayer por la tarde, de repente veo algo "nuevo" justo junto a la "antigua", y ... ¡oh cielos!, la pintura estaba empapada de ... ¡humedad!.
Vaya, vaya, vaya. Mañana por la mañana me toca volver a mi constructora para comentarles que ... la antigua ha pasado a ser nueva. ¡Oh cielos, qué emoción!
|
|
Publicado el
25 de Julio, 2006, 20:39
|
Lo que más me ha fasitidiado siempre, y mucho, es que me tomen por idiota. Vamos a ver, sé qué puedo llegar a serlo y mucho. Vale, ¿y? Ya lo tengo asumido. Son muchos años viviendo mi vida como para no saber que, en algunos momentos, o en muchos, puedo ser la persona más tonta del mundo mundial.
Pero eso no quiere decir que puedan, impunemente, hacerme creer que soy idiota intentando que trague ruedas de molino. Eso es lo que me subleva. Puede que a menudo haya que explicarme las cosas dos o tres veces; puede que tampoco lo pille ni siquiera a la cuarta; puede que tarde 3 días en caer del guindo. Vuelvo a preguntar: ¿y?. ¿Hay algún problema? Creo que no.
Como yo, seguro que hay muchísima gente. No todos somos superdotados. Y además, ¿porqué tenemos que serlo?
Todo esto viene a cuento de mi querida casa y, cómo no, los queridos habitandes de mi querida constructora. Como ell@s son tan list@s no se han enterado de uno de los máximos axiomas de su compañía. A saber:
"El precio que tienen sus casas (alto, bastante alto) implica que el mercado al que va dirigido es de una edad relativamente alta (más de 40); si el cliente es de una edad "madura", tiene, por lo menos, un mínimo de experiencia a sus espaldas; si el cliente tiene años y experiencia, es el que ahora tiene la pasta para comprar sus casas tan caras; con lo que su cliente es: maduro, con experiencia y pasta".
Y ... mis queridos habitantes, tan listos ellos, capaces de construir estas casas tan maravillosas en las que no se puede poner ni una mampara (ya llegaremos a eso, ya), con ese ingenio que dios les ha dado, pretenden que sus clientes sean "viejos, chochos y tontos". Eso sí, la pasta que la tengan, que tienen que comprar sus casas.
Ejemplo de hoy, "mismamente". Ha aperecido en el techo de mi salón una mancha de humedad, de tamaño nada despreciable. Está justo debajo de la bañera del baño de arriba. Y ... ¡oh casualidad!, apareció el domingo después de darme un baño (sí, ya sé la sequía, pero ... necesitaba un baño).
Bueno, pues, me pongo en contacto con la constructora y dicen que me mandan a alguien. Me mandan a alguien, es decir, me mandan al albañil que tienen arreglando desperfectos y me dice: "No eso no es humedad. Bueno, sí es humedad, pero como es antigua, no es humedad. No te preocupes, te lo pinto y ya está".
A ver, en qué quedamos: ¿es humedad o es antigua? ¿La humedad por ser antigua es menos humedad que si acaba de caer el agua? Por favor, que alguien me lo explique.
Como no me parecía una explicación satisfactoria, llamo a mi constructora y pido una opinión de un técnico. Y ... me dice el técnico sin ni siquiera venir a mi casa a ver la famosa mancha: "No, no te preocupes, ya sé lo que es y no pasa nada. Es antigua, no es humedad".
Alabo la coherencia de empresa, que dos personas distintas me dicen lo mismo. Pero ... sigo preguntando: ¿antigua y humedad, tienen algo que ver? No termino de entender. Creo que algo se me escapa.
|
|
Publicado el
23 de Julio, 2006, 20:44
|
Cuando firmé el contrato de mi casa, además de tener que pagar el 30% de su valor (que no es moco de pavo) me prometieron principalmente tres cosas:
1.- Fecha de entrega de la vivienda - Me juraron, perjuraron, requetejuraron y todo lo que se pueda hacer con el verbo jurar, que la entrega de la vivienda se cumplía a rajatabla; esa fecha que venía escrita en el contrato. Además, me aseguraron que "la empresa" siempre, siempre, siempre cumple los plazos de entrega. Vamos, hasta se ofendieron por mi duda. Vale, les creí. Ya dije en el post anterior que soy persona de fé.
La realidad fue que me entregaron la casa con año y medio de retraso.En todo ese tiempo, nadie, absolutamente nadie, me dió nunca ninguna razón del porqué del retraso y, lo que es peor, jamás se mencionó una fecha aproximada. Encima, si por alguna razón se me ocurría preguntar, la respuesta era bastante .... arisca. ¡¡¡¡ Mi pregunta molestaba !!!!!. Despectivamente e intentando que yo me sintiera idiota por preguntar, la respuesta era: "en los próximos meses".
Cuando ya por fin se dignaron a estar en disposición de escriturar (año y medio después), encima pretendían ponerme fecha rápida, y se enfadaron porque yo no había movido el dinero ni organizado nada.
2.- Departamento de Post-Venta - Por supuesto, como nada ni nadie es perfecto en esta vida, y la obra no es una ciencia exacta (todo esto son palabras textuales), puede haber algunos fallos a la hora de la entrega de la vivienda: pequeños, por supuesto, pero ... claro, "errare humanum est". Sin embargo, me volvieron a jurar, prejurar, requetejurar, etc., (llegando incluso a presentarme a una señorita con muy buena pinta, haciéndola pasar como responsable), que "la empresa" se hacía cargo de todos los desperfectos y que se cumplían las garantías establecidas por la ley.
Para lo único que me está sirviendo el famoso departamento, es para .... NADA. Bueno sí, tampoco voy a exagerar: sirve para que yo me rebote mucho más cuando hablo con ellos, por que siguen pretendiendo hacerme creer que soy idiota.
Pero este tema es el que va a dar material para muchos más post.
3.- Extras - Los catálogos y fotos que me enseñaban de la urbanización eran preciosos, con un colorido exquisito y unas descripciones fabulosas. Que, por supuesto, todo eso iba a estar terminado cuando me entregaran la vivienda.
Ja, ja, ja,ja, ja, ja, ja, ja, ja. Los extras. Ya me he puesto en contacto con Iker Jiménez para que por favor los empiece a buscar.
|
|
Publicado el
23 de Julio, 2006, 20:28
|
Me he comprado una casa.
Directamente de la constructora.
Gracias a eso ha aparecido en mi vida un nuevo tipo de relación.Una relación muy, muy estrecha. Más incluso que la que mantengo con mi pareja. Una auténtica relación de amor - odio. Por fin, por fin, estoy probando un "menash a trua": mi constructora, mi casa y yo.
Ha aparecido una nueva rutina en mi vida. Ahora me levanto y sé que en el momento que salga a la calle, antes que a ningún lado, lo primero que tengo que hacer es ir a la constructora - promotora a informar de un nuevo desperfecto.
Hasta ahora, sólo había conocido la cara amable de la empresa: la que te cobra y te hace firmar.
Ahora me hablan de unos seres, que se suponen me tienen que arreglar y solucionar "esos pequeños problemas que surjen siempre en la entrega", que claro, yo reclamo por tontería. Esos seres son: obreros, electricistas, fontaneros, capataz, jefe de obra, jefe de jefes de obra, director comercial, director general, departamento de post-venta (este último debe ser un ente, en lugar de seres, porque luego no es nadie. Pero ya hablaré de él, ya).
Eso es lo que me dicen, que existen y que en cualquier momento los voy a ver. Yo, que soy una persona muy creyente, estoy esperando que algún día de estos se me aparezcan. Pero tengo fé. Sé que algún día llegará el mesías.
Este blog pretende ser mi muro de las lamentaciones. Aquí iré vertiendo poco a poco, a veces con cuenta gotas, a veces con una diarrea verbal, todas las experiencias de este nuevo tipo de relación.
Es más, incluso si llego a descubrir que esos personajes antes mencionados existen de verdad y son de carne y hueso, prometo ser lo primero que cuente aquí.
|
|
|